lunes, 14 de enero de 2013

¿Por qué?


¿Por qué?
¿Eso me preguntas?
¡Vaya egoísmo!, ¡Qué puta cara! ¿En serio quieres saberlo?
Realmente tu curiosidad, tu morbo por lo desconocido, tus ganas de saberlo todo, ¿son más fuertes que el saber el calvario por el que me harás pasar para intentar responder a esa pregunta?

Intentar, nunca mejor dicho. Pues nunca la contestaré del todo.

¿Por qué no? Eso es más sencillo de responder: porque, seguramente, yo sea incapaz de nombrar todas y cada una de las razones que me han llevado a obrar (o no obrar) de una manera. A decir (o no decir) esto o lo otro. Mi introspección no ha llegado a tal punto.

No me da la gana. No quiero ponerme a pensar, a analizarme. ¡Imagina lo que puedo encontrar en los pasillos de mi conciencia! ¿Me vas a hacer subir y bajar escaleras? Remover en la mierda y  en los despojos, empujar rocas y romper paredes. ¿Todo por ti? ¿Estás loco?
Eso no lo haría ni por mí mismo.

Y en todo caso, ¿cómo sabrás que no miento? ¿Que te cuento la verdad? Podría mentirte con suma facilidad, con tanta facilidad con la que me miento todas las mañanas, al dejar las sábanas frías y pisar el suelo helado. Es un acto de sorprendente comodidad, inquietante sencillez. Y tú seguirás con el tormento de saber si te he mentido o no. ¿Cómo podrías aliviarlo? ¡No puedes! ¡Sólo puedes confiar en que lo que responda será cierto!

Y la verdad sólo existe en parte. Te puedo ofrecer un pedazo de mi mente, un hilo de mis pensamientos. Para responder a ESA pregunta. Que encierra en sólo dos palabras horas, semanas, meses. Ah, qué sencillo es de preguntar. Y qué poco te has parado a pensar en lo que se supone.

¿Quieres realmente que lo haga?
Bien.



¡Explícame por qué!

domingo, 6 de enero de 2013

.

Deja que me recree
en la palabra putrefacción

que gaste mis labios
a mordisco y beso
hasta que sean sólo carne


Que caiga el agua de la ducha y
disuelva mi piel
que resten sólo huesos
              (y alma, si existe)

Humanízame con tu contacto
no tienes que estar
siempre junto a mis pies fríos

Pero dame la mano
            (cuando decida caer)